Un equipo internacional de investigadores ha resuelto un misterio biológico de 30 años al identificar cómo el cuerpo humano absorbe la queuosina, un micronutriente fundamental para la función cerebral, la memoria y la supresión del cáncer. Los hallazgos, publicados esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, señalan al gen SLC35F2 como el transportador específico que permite que este compuesto ingrese a las células humanas.
La queuosina no es producida por el cuerpo humano; se obtiene a través de la dieta y es sintetizada por las bacterias que residen en el microbioma intestinal. Aunque los científicos conocían su existencia desde la década de 1970, el mecanismo mediante el cual llega a las células había permanecido como un enigma hasta ahora.
Descifrando el gen SLC35F2
"Durante más de 30 años, los científicos sospecharon que debía existir un transportador para este nutriente, pero nadie lograba encontrarlo", comentó Valérie de Crécy-Lagard, profesora de la Universidad de Florida y una de las investigadoras principales del estudio. "Este descubrimiento abre un capítulo completamente nuevo en la comprensión de cómo el microbioma y nuestra dieta pueden influir en la traducción de nuestros genes".
El estudio revela que la queuosina funciona alterando el ARN de transferencia, la molécula responsable de ayudar a las células a interpretar el ADN para construir proteínas correctamente. En esencia, actúa como un ajustador químico de la expresión génica.
Anteriormente, los investigadores conocían el gen SLC35F2, pero su función principal en los procesos biológicos saludables era una incógnita. Algunos estudios previos habían observado el papel del gen al permitir que virus y ciertos medicamentos contra el cáncer ingresaran a las células, pero su conexión con la queuosina ofrece una nueva perspectiva sobre su importancia para la salud humana.
"Sabemos desde hace mucho tiempo que la queuosina influye en procesos críticos como la salud cerebral, la regulación metabólica, el cáncer e incluso las respuestas al estrés, pero hasta ahora no sabíamos cómo se rescataba del intestino y se distribuía a los miles de millones de células humanas que la absorben", señaló Vincent Kelly, profesor del Trinity College de Dublín y coautor principal de la investigación.
El proyecto fue un esfuerzo multinacional que contó con la colaboración de la Universidad de Florida, el Trinity College de Dublín, la Universidad Estatal de San Diego y la Universidad Estatal de Ohio. La financiación fue proporcionada por los Institutos Nacionales de Salud (NIH), Research Ireland y el Departamento de Salud y Asistencia Social de Irlanda del Norte.
Al establecer cómo este nutriente ingresa al cuerpo, los investigadores esperan desarrollar nuevas vías terapéuticas que aprovechen el papel de la queuosina en la salud neurológica y la defensa contra el cáncer. El equipo prevé que este descubrimiento desplace el enfoque hacia cómo las elecciones dietéticas específicas y la salud intestinal influyen en la resiliencia biológica a largo plazo.