Investigadores del Centro de Kimmel de Cáncer en la Universidad Johns Hopkins identificaron un vínculo potencial entre una bacteria bucal y el cáncer de mama. El estudio, publicado el 19 de marzo de 2026, sugiere que el patógeno acelera el crecimiento tumoral y facilita su propagación. Los hallazgos indican que la salud oral podría jugar un rol más significativo en la prevención oncológica de lo que se creía anteriormente.
La bacteria conocida como Fusobacterium nucleatum viaja a través del torrente sanguíneo hasta el tejido mamario. Una vez en el lugar, el microorganismo induce inflamación y provoca daños directos en el ADN de las células. Esta interacción biológica resulta en un aumento notable en la velocidad de crecimiento de los tumores existentes. Además, los investigadores observaron que la presencia de la bacteria incrementa la probabilidad de metástasis hacia otros órganos.
Los experimentos realizados con modelos animales demostraron que la bacteria promueve la dispersión de células cancerosas hacia los pulmones. En células humanas, la exposición al microbio generó cambios celulares que preceden al desarrollo maligno. Las células tumorales se volvieron más agresivas y mostraron una mayor resistencia a los tratamientos químicos convencionales.
El impacto del patógeno se mostró significativamente mayor en células con mutaciones genéticas BRCA1. Estas células poseen niveles elevados de un azúcar específico en su superficie que facilita la adhesión bacteriana. Como resultado, las células portadoras de la mutación absorben más bacterias y retienen el patógeno durante múltiples generaciones.
La Dra. Dipali Sharma, coautora del estudio, indicó que el microbio reside en el tejido y coopera con las mutaciones hereditarias. Ella enfatizó que los factores de riesgo no ocurren de forma aislada en el desarrollo de la enfermedad. Según sus declaraciones, la bacteria actúa como un factor ambiental que interactúa con la genética del paciente.
Investigaciones previas ya habían conectado esta bacteria con el cáncer colorrectal y otros tipos de neoplasias. Este hallazgo amplía el entendimiento actual sobre el rol del microbioma en diferentes tipos de cáncer femenino. El equipo publicó sus resultados en la revista Cell Communication and Signaling tras validar sus hipótesis.
Los científicos sugieren que el mantenimiento de una higiene dental estricta podría influir en la reducción del riesgo oncológico. Sin embargo, se requieren estudios adicionales para aplicar estos datos en la práctica clínica diaria. El equipo de investigación planea explorar cómo el cuidado preventivo puede mitigar estos efectos biológicos específicos.
El financiamiento para esta investigación provino de diversas fundaciones dedicadas a la prevención del cáncer. El proyecto contó con el apoyo de la Breast Cancer Research Foundation y programas del Departamento de Defensa. Los autores esperan que estos hallazgos impulsen nuevas estrategias de tratamiento y prevención en la comunidad médica internacional.