La aplicación Magis TV, que ha ganado considerable popularidad en América Latina durante el 2026 por su oferta de contenido gratuito, presenta serios riesgos de seguridad debido a los permisos que exige al ser instalada. A diferencia de plataformas oficiales, esta aplicación opera fuera de los controles de Google, otorgando a desarrolladores anónimos acceso potencial a información privada del usuario.
El elemento más preocupante, según análisis técnicos recogidos por medios como Infobae, es la solicitud de acceso directo a la cámara y el micrófono del dispositivo Android. Estos permisos carecen de una necesidad técnica para la reproducción de video, sugiriendo una capacidad de activación en segundo plano para la captura de audio e imágenes sin consentimiento explícito.
Además del acceso multimedia, la aplicación busca permisos para leer la lista de contactos y obtener la ubicación precisa vía GPS y redes Wi-Fi. Esta recolección de datos personales es altamente valiosa en el mercado de la ciberdelincuencia, facilitando la creación de perfiles detallados para ataques de phishing dirigidos.
Al no pasar por los filtros de seguridad de Play Protect, Magis TV podría ocultar código malicioso, incluyendo keyloggers capaces de registrar pulsaciones de teclado. Esto representa una amenaza directa para credenciales bancarias y contraseñas ingresadas por usuarios en sus dispositivos conectados.
Un peligro técnico menos discutido es la potencial integración del hardware infectado en redes de botnets, utilizando la conexión y el procesador del Smart TV para ataques DDoS o minería remota de criptomonedas. Esta actividad no solo degrada el rendimiento del equipo, sino que puede vincular la dirección IP del usuario a operaciones ilícitas.
La aplicación también solicita el permiso para superponer contenido (overlay attack), lo que permite mostrar formularios falsos sobre aplicaciones legítimas, como las bancarias. Este mecanismo puede interceptar mensajes SMS de verificación, anulando la autenticación de dos factores y facilitando el vaciado de cuentas.
El riesgo se extiende a toda la red doméstica, ya que un televisor comprometido puede escanear la red Wi-Fi local en busca de vulnerabilidades en computadoras o cámaras de seguridad conectadas. La brecha de privacidad, por tanto, excede el dispositivo donde se instaló originalmente la aplicación.
Expertos en ciberseguridad recomiendan enfáticamente evitar este tipo de aplicaciones, señalando que el ahorro en suscripciones no justifica la exposición total de la vida digital. La única medida efectiva tras la instalación es realizar un restablecimiento de fábrica del dispositivo para mitigar la persistencia de cualquier proceso malicioso.