Una llamada de rutina se vuelve fatal
La institución de Carabineros de Chile está de luto tras el fallecimiento del Sargento Segundo Javier Figueroa Manquemilla, quien sucumbió a las heridas sufridas en el cumplimiento de su deber. El oficial de 36 años, miembro de la Primera Comisaría de Puerto Varas, falleció la madrugada del jueves tras pasar una semana en estado crítico en el Hospital Base de Puerto Montt.
El incidente ocurrió el 11 de marzo, el mismo día de la transición presidencial nacional. Aproximadamente a las 6:00 a.m., la Primera Comisaría recibió informes de una alteración del orden público que involucraba a un grupo de personas consumiendo alcohol cerca de las vías del tren en Puerto Varas. Al llegar al lugar para atender la denuncia por ruidos molestos, el Sargento Figueroa fue confrontado por sospechosos armados. Durante el encuentro, uno de los individuos abrió fuego, impactando al oficial en la cabeza.
Tras el tiroteo, el compañero de patrulla de Figueroa lo encontró e inició un traslado de emergencia al hospital. A pesar de los esfuerzos del personal médico en la Unidad de Cuidados Intensivos, el sargento permaneció en estado de muerte cerebral durante siete días antes de que se confirmara su fallecimiento.
Investigación en curso
La investigación sobre el tiroteo ha sido asignada a la Brigada de Homicidios (BH) de la Policía de Investigaciones (PDI), bajo la dirección del Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía. Al momento de este informe, las autoridades siguen trabajando para detener al individuo responsable de realizar los disparos.
Un legado de servicio
El Sargento Figueroa era un pilar de la comunidad policial de Puerto Varas. Habiendo ingresado a Carabineros a los 21 años, completó su formación en la Escuela de Carabineros de Puerto Montt, donde fue reconocido por su excelencia académica. A lo largo de sus 15 años de carrera, Figueroa mantuvo una reputación de profesionalismo inquebrantable, apareciendo constantemente en el "cuadro de mérito" de la institución debido a sus altas calificaciones de desempeño.
Sus colegas lo describen como un oficial muy respetado y querido, profundamente comprometido con su rol en el sector operativo de Puerto Varas. Más allá de sus logros profesionales, Figueroa era un hombre de familia. Residía en Purranque con su esposa, quien también es miembro de Carabineros, y le sobrevive su hijo de siete años.
La pérdida del Sargento Figueroa ha causado conmoción en la región de Los Lagos, destacando los peligros persistentes que enfrentan los oficiales de policía al responder a llamadas de rutina. Carabineros ha expresado su profundo pesar, honrando una carrera definida por la dedicación y el compromiso con la seguridad pública.