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Testimonios Desafían Narrativa Oficial sobre Muerte de Alex Pretti en Minneapolis

Declaraciones juradas de testigos clave contradicen la afirmación de la administración Trump sobre un arma. Un médico fue impedido de prestar auxilio inmediato.

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Witness Testimony Contradicts Official Narrative on Fatal Agent Shooting
Witness Testimony Contradicts Official Narrative on Fatal Agent Shooting

MINNEAPOLIS. – La narrativa oficial sobre la letal confrontación entre agentes federales y Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, enfrenta un escrutinio riguroso tras la presentación de testimonios jurados que contradicen frontalmente las declaraciones de funcionarios de la administración Trump. Los relatos sugieren que Pretti no esgrimía un arma al momento de ser abatido en Minneapolis.

Las declaraciones juradas, presentadas ante un tribunal federal en Minnesota como parte de una demanda de la ACLU contra funcionarios de seguridad nacional, provienen de dos testigos presenciales. Uno de ellos es la persona que capturó el video más claro del incidente, y el otro, un médico residente cercano que intentó ofrecer asistencia médica post-disparo.

La testigo clave, identificada en los documentos como una artista de entretenimiento infantil, relató haber documentado la acción de los agentes federales debido a una preocupación creciente por las operaciones de control migratorio en su comunidad. Su testimonio describe un forcejeo inicial donde Pretti intervenía para ayudar a una mujer que había sido empujada al suelo por los agentes. Según su relato, tras ser derribado por varios oficiales, Pretti fue objeto de múltiples disparos mientras yacía en el suelo, sin mostrar resistencia activa ni portar un arma.

“Leí la declaración del DHS sobre lo sucedido y es incorrecta. El hombre no se acercó a los agentes con un arma. Se acercó con una cámara”, declaró la testigo, quien afirmó sentir temor por represalias tras presenciar el suceso a escasos metros.

El segundo testimonio, aportado por un médico de 29 años que observó desde su apartamento, corroboró la ausencia de hostilidad armada por parte de Pretti antes del tiroteo. Más relevante para la cronología de los hechos, el galeno relató haber sido inicialmente bloqueado por los agentes para asistir al herido. Al acceder finalmente, notó que, a pesar de la crítica condición del paciente (quien presentaba al menos tres impactos de bala en la espalda, además de heridas en el pecho y cuello), ningún oficial realizaba maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). El médico pudo confirmar la ausencia de pulso tras la evaluación.

Estos relatos directos socavan las afirmaciones de altos funcionarios de la administración Trump, quienes calificaron a Pretti como un “tirador” que se acercó a las fuerzas federales “esgrimiendo” un arma y amenazando con una masacre. La discrepancia entre los testimonios y la versión oficial plantea serias interrogantes sobre el uso de fuerza letal y la justificación de la respuesta operativa federal en el contexto de las tensiones migratorias y de orden público en la ciudad.

La difusión de estas declaraciones subraya la creciente polarización en torno a la militarización de la seguridad fronteriza y la respuesta a las protestas, insertando el incidente de Pretti en el debate más amplio sobre la rendición de cuentas de las agencias federales en entornos urbanos sensibles. (Fuente: Basado en reportes judiciales y testimonios obtenidos por The Guardian).

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