MINNEAPOLIS. Un ciudadano estadounidense de 37 años falleció el pasado sábado tras ser impactado por disparos de agentes federales en Minneapolis, Minnesota. El suceso, que tuvo lugar cerca de las 9 a.m. en la intersección de Nicollet Avenue y 26th Street, se produjo durante una operación de control migratorio, según confirmaron fuentes oficiales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) emitió un comunicado indicando que los agentes se enfrentaron al individuo mientras este portaba un arma de fuego de calibre 9 mm. La versión oficial sostiene que, tras intentar desarmarlo, el sujeto opuso una “resistencia violenta”, forzando a uno de los agentes a emplear “disparos defensivos”. El hombre fue declarado muerto en el lugar.
El Jefe de Policía de Minneapolis, Brian O’Hara, identificó al fallecido como un residente local y ciudadano legalmente armado, que poseía permiso para portar armas y carecía de antecedentes penales violentos. Esta información contrasta con reportes preliminares difundidos por medios como la Associated Press, que inicialmente citaron una edad diferente para el difunto.
El incidente ha escalado rápidamente a un punto de tensión social. Videos difundidos en redes sociales muestran un forcejeo intenso entre varios agentes y el individuo antes de que se escucharan los disparos, aunque el metraje no esclarece el contexto previo ni la presencia explícita de un arma. Testigos presenciales han ofrecido narrativas divergentes, alegando una escalada indebida de agresión por parte de los federales contra un observador que documentaba la escena.
La respuesta de las autoridades locales incluyó el despliegue de agentes de la policía de Minneapolis y St. Paul para asegurar el perímetro y preservar la evidencia. La situación derivó en enfrentamientos con manifestantes, lo que obligó a las fuerzas del orden a declarar una “asamblea ilegal” y ordenar la dispersión mediante el uso de gas pimienta y munición de impacto.
Este suceso pone de relieve las complejas dinámicas de seguridad y aplicación de la ley en Estados Unidos, especialmente en la intersección de operaciones federales de inmigración y la posesión legal de armas de fuego por parte de ciudadanos. La investigación sobre el uso de fuerza letal por parte de las agencias federales será crucial para determinar las implicaciones legales y políticas del evento. (Fuente: kstp.com, adaptado para La Era).