Una jornada de tensiones políticas se vivió este martes en La Moneroeda, marcada por denuncias de censura a parlamentarios y la defensa de procesos técnicos presupuestarios. La controversia se centra en un oficio interno del Ministerio de Hacienda que propone la reestructuración de programas educativos y la posible supresión de iniciativas vinculadas a la alimentación escolar.
La senadora Loreto Carvajal (PPD) denunció ante la prensa que se le impidió ejercer su vocería tras acudir al Palacio de La Moneda para entregar una carta en representación de manipuladoras de alimentos. Según el relato de la legisladora recogido por BioBioChile, la restricción se debió a la falta de una reunión previa con ministros.
“En mis 16 años como parlamentaria, nos parece insólito que tengamos que recibir una instrucción condicionada a una reunión con algún ministro o ministra de La Moneda para poder hablar con la prensa”, declaró Carvajal, señalando que la instrucción fue comunicada por una encargada de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres).
El conflicto surge en el marco del debate por el oficio número 16 del Ministerio de Hacienda, el cual sugiere la modificación de 42 iniciativas y la eventual supresión de otras 15. Entre los programas en riesgo se encuentra el Programa de Alimentación Escolar (PAE), que garantiza desayunos, almuerzos y cenas a estudiantes vulnerables.
Defensa del proceso técnico
Por su parte, el presidente del Partido Republicano, senador Arturo Squella, rechazó las interpretaciones que sugieren un recorte definitivo de los beneficios sociales. En declaraciones a CNN Chile, el parlamentario calificó de "absurdo" pensar que el gobierno eliminaría el programa de alimentación.
Squella sostuvo que el documento de la Dirección de Presupuestos (Dipres) es un insumo técnico para la elaboración del presupuesto 2027 y no una decisión política final. El senador acusó a sectores de la oposición de utilizar la información con fines electorales.
“Es tan burdo pensar que el gobierno va a cortar un programa de alimentación, es totalmente absurdo”, afirmó Squella. El dirigente también señaló que hubo un error de comunicación que alimentó la discusión pública: “Se armó una batahola bastante grande por algo que es bastante sencillo”.
El senador también apuntó directamente contra figuras de la izquierda, asegurando que utilizaron la evaluación para generar descontento. “Las personas que quizás, genuinamente, pudieron pensar que eso era verdad, es porque personas malintencionadas, con mañas políticas, usaron esta evaluación”, sostuvo Squella, según reportó La Tercera.
En la misma línea, el líder de los Republicanos respaldó la postura del ministro de Hacienda, Mario Quilodrán (mencionado como parte de la evaluación rigurosa), y las aclaraciones entregadas por la Dipres sobre la naturaleza de estos informes, los cuales buscan perfeccionar políticas públicas de larga data mediante ajustes técnicos.