La Era
6 abr 2026 · Actualizado 02:52 a. m. UTC
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Surge una disputa científica sobre la verdadera antigüedad del sitio arqueológico de Monte Verde en Chile

Un nuevo estudio publicado en la revista Science desafía la creencia largamente sostenida de que el sitio de Monte Verde data de hace 15.000 años, lo que ha provocado un intenso debate entre investigadores sobre la metodología y la precisión histórica.

Isabel Moreno

3 min de lectura

Surge una disputa científica sobre la verdadera antigüedad del sitio arqueológico de Monte Verde en Chile
Foto: archaeology.org

Un desafío a la historia establecida

Durante décadas, el sitio arqueológico de Monte Verde en Puerto Montt, Chile, ha sido una piedra angular en nuestra comprensión de la migración humana. Ampliamente considerado uno de los sitios más significativos en relación con el poblamiento temprano de las Américas, se ha aceptado durante mucho tiempo que los humanos habitaron estos paisajes boscosos y volcánicos durante la transición entre las épocas del Pleistoceno y el Holoceno, hace aproximadamente 15.000 años.

Sin embargo, una publicación reciente en la revista Science ha encendido una feroz controversia académica. Los investigadores, dirigidos por Todd Surovell de la Universidad de Wyoming junto con los investigadores chilenos César Méndez, Juan Luis García y Claudio Latorre, sugieren que el sitio podría ser significativamente más joven de lo que se pensaba, estimando que su ocupación ocurrió hace entre 6.000 y 8.000 años.

La refutación de la Fundación

La Fundación Monte Verde, que ha supervisado la preservación y la investigación del sitio durante más de 50 años, ha respondido con un fuerte rechazo. Liderada por los excavadores principales Tom D. Dillehay y Mario Pino, la Fundación argumenta que el nuevo estudio está plagado de errores tanto metodológicos como empíricos.

Según la Fundación, los investigadores detrás del nuevo estudio basaron sus conclusiones en la extrapolación de dataciones de depósitos estratigráficos no arqueológicos. Afirman que estas muestras fueron malinterpretadas y no corresponden a las capas excavadas y bien documentadas que han sido objeto de estudio intensivo durante medio siglo. La Fundación sostiene que el nuevo equipo proyectó hallazgos de contextos no relacionados sobre el sitio, lo que llevó a interpretaciones sesgadas de su cronología.

Perspectivas científicas divergentes

César Méndez, coautor del artículo de Science, defiende los hallazgos del equipo señalando la historia geológica de la zona. Explica que su investigación identificó terrazas más altas formadas hace al menos 11.000 años, marcadas por una capa distinta de ceniza volcánica de la erupción de Lepué. Según Méndez, los procesos erosivos posteriores crearon las terrazas más bajas donde se encuentra el sitio Monte Verde II, lo que lógicamente situaría la actividad humana en un marco temporal mucho más reciente.

Abordando la tensión, Méndez reconoció la fricción profesional, afirmando: "Es comprensible que exista cierto grado de frustración a nivel personal cuando una teoría o idea sostenida durante mucho tiempo es refutada por argumentos que ofrecen una explicación más consistente y completamente diferente".

Falta de colaboración

La disputa destaca una brecha creciente en la comunidad arqueológica. Méndez señaló que, si bien el autor principal, Todd Surovell, se puso en contacto con Tom Dillehay al inicio del proyecto para proponer un esfuerzo colaborativo, la asociación no llegó a materializarse. Mientras la comunidad académica espera una revisión por pares adicional y posibles contraestudios, el debate sobre Monte Verde sirve como un claro recordatorio de cómo las técnicas geológicas y analíticas en evolución continúan remodelando nuestra comprensión del pasado remoto.

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