La senadora demócrata Amy Klobuchar confirmó formalmente su postulación para las elecciones a la gobernación de Minnesota programadas para noviembre de 2026. Este movimiento se produce tras la sorpresiva renuncia del actual gobernador, Tim Walz, quien declinó buscar la reelección en un contexto de conflicto prolongado con el gobierno federal y aumento de la presión opositora.
En su declaración, Klobuchar hizo un énfasis particular en los sucesos de enero, cuando dos ciudadanos estadounidenses, Alex Preity y Rene Gude, fallecieron durante redadas efectuadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis. Estos incidentes catalizaron protestas significativas y llamados a la retirada inmediata de los agentes federales del estado.
La candidata criticó las tácticas consideradas duras por la administración anterior, específicamente mencionando la presencia de 3.000 agentes federales en las calles como un factor desestabilizador y generador de discordia ciudadana. Klobuchar prometió un retorno a la estabilidad, enfocándose en la protección de los derechos civiles, la reforma sanitaria y la fiscalización del fraude gubernamental, este último siendo un punto de fricción que motivó parte de la intervención federal.
El panorama político en Minnesota permanece cargado, ya que el Partido Republicano, incluyendo figuras como Mike Lindell, busca transformar la contienda electoral en un referéndum sobre la gestión del liderazgo actual de Minnesota. Los republicanos citan escándalos relacionados con la malversación de fondos presupuestarios como eje central de su estrategia.
Informes previos indicaron un conflicto abierto dentro del círculo cercano al expresidente Donald Trump respecto a la respuesta gubernamental al fatal tiroteo involucrando a Alex Preity en Minneapolis. Este evento subraya la sensibilidad del tema migratorio y la seguridad pública a nivel estatal y nacional.
Adicionalmente, Minneapolis ha sido escenario de nuevas manifestaciones populares a raíz de un enfrentamiento armado que ocurrió durante el intento de detención de un migrante de origen venezolano. Estos eventos demuestran la persistente tensión social en las áreas metropolitanas afectadas por la aplicación de políticas de control fronterizo.
La decisión de Klobuchar inyecta un nuevo dinamismo a la carrera por la gobernación, obligando a los contendientes a definir posturas claras sobre la soberanía estatal frente a las operaciones de agencias federales como ICE.