El Ministerio de Obras Públicas (MOP) adjudicó la construcción de la nueva planta desaladora para la Región de Coquimbo a la empresa Sacyr Aguas S.L. La decisión quedó formalizada este sábado tras su publicación en el Diario Oficial.
La firma de origen español asumirá la ejecución, reparación, conservación y explotación del proyecto. Esta iniciativa representa el primer proyecto de su clase en Chile desarrollado bajo un modelo de asociación público-privada.
El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, señaló que la adjudicación representa un cambio fundamental en la gestión de recursos hídricos. “Esta adjudicación marca un punto de inflexión en cómo Chile enfrenta su realidad hídrica”, afirmó el secretario de Estado.
Arrau proyectó que la próxima década será clave para la implementación de tecnologías de desalinización. Según el funcionario, este recurso debe dejar de ser una solución excepcional para convertirse en una política estructural que asegure el agua para el consumo humano, el riego agrícola y el desarrollo de industrias vitales.
Especificaciones técnicas de la obra
La planta desaladora se instalará en la Ensenada de Panul y requiere una inversión de US$318 millones. El plan de operación tiene una duración de 21 años a partir de su puesta en servicio provisoria.
El diseño contempla una capacidad total de 1.200 litros por segundo, aunque la fase inicial operará con 800 l/s. El agua será destinada tanto al consumo humano como a fines multipropósito para la zona.
La infraestructura incluirá obras marítimas y un sistema de ósmosis inversa. Además, se construirá una conducción de distribución de 18,7 kilómetros de longitud para el transporte del recurso.
Este sistema conectará la planta con estanques que poseen una capacidad total de 8.000 m³. El ministro Arrau destacó que el MOP busca avanzar con proyectos bien diseñados y con reglas claras para transformar el agua de mar en una fuente segura y sostenible a largo plazo.