Las autoridades electorales peruanas han concedido una prórroga de un día a más de 50.000 votantes, luego de que diversos fallos técnicos y logísticos impidieran que decenas de miles de personas pudieran sufragar este domingo.
Centros de votación en Lima y en diversos puntos del exterior, como Orlando (Florida) y Paterson (Nueva Jersey), sufrieron retrasos significativos o incluso cierres. Ante esta situación, las autoridades dictaminaron que dichos electores podrán ejercer su derecho al voto este lunes.
El presidente José María Balcázar atribuyó la interrupción a un incumplimiento de la empresa de mensajería contratada, la cual no entregó el material electoral a tiempo. Este fallo logístico impidió la apertura programada de numerosos centros de votación.
Una contienda reñida hacia la segunda vuelta
El escrutinio preliminar de la mitad de los sufragios sitúa a la candidata conservadora Keiko Fujimori con una ligera ventaja sobre el exalcalde de Lima, Rafael López Aliación, de tendencia derechista. Ningún candidato ha logrado alcanzar el umbral del 50% necesario para una victoria en primera vuelta.
Todo parece indicar que los principales contendientes se enfrentarán en una segunda vuelta el próximo 7 de junio. Según las encuestas de boca de urna, la contienda sigue abierta, con la posibilidad de que el candidato de izquierda, Roberto Sánchez, desafíe el liderazgo conservador.
Fujimori, que busca la presidencia por cuarta ocasión, afirmó ante los observadores durante el escrutinio que "el enemigo es la izquierda". Su objetivo es evitar que cualquier candidato de izquierda logre pasar a la segunda vuelta.
Tanto Fujimori como López Aliaga han centrado sus campañas en una estrategia de "mano dura" para combatir el aumento de la criminalidad y la extorsión. Los votantes han manifestado una especial indignación ante las amenazas de extorsión que sufren los trabajadores del transporte público.
Los comicios determinarán quién sucederá a Balcázar, de 83 años, quien asumió el cargo en febrero. El panorama político del país ha estado marcado por una extrema inestabilidad, con seis presidentes que han enfrentado renuncias, destituciones o juicios políticos en la última década.
Más allá de la presidencia, la elección definirá la composición del recién restablecido Senado. Los analistas sugieren que este órgano de 60 escaños ostentará un poder considerable, dado que el presidente no cuenta con la facultad de disolverlo.
Para los 27 millones de peruanos habilitados para votar, el sufragio sigue siendo obligatorio. Aquellos ciudadanos de entre 18 y 70 años que no participen en la jornada electoral podrían enfrentarse a posibles multas.