Una nueva tanda de documentos judiciales sobre el financiero Jeffrey Epstein, liberada por el Departamento de Justicia de EE. UU. el pasado viernes, ha puesto bajo renovada lupa los contactos de figuras poderosas como Bill Gates y Elon Musk. Esta divulgación se produjo más de un mes después de la fecha límite legislativa de diciembre para publicar todos los archivos relacionados con Epstein.
Entre los documentos se encuentra un borrador de correo electrónico donde Epstein alegaba que Gates había participado en asuntos extramatrimoniales y buscaba ayuda para obtener sustancias ilícitas relacionadas con encuentros sexuales. La Fundación Gates emitió un comunicado a The New York Times calificando las alegaciones de “absolutamente absurdas y completamente falsas”.
Los archivos también revelan comunicaciones del fundador de Tesla, Elon Musk, buscando activamente realizar visitas a la isla privada de Epstein entre 2012 y 2013, años después de la condena de Epstein por solicitar prostitución a una menor. Musk había afirmado previamente haber rechazado repetidas invitaciones a la isla.
Musk respondió en su plataforma X que era consciente de que su correspondencia podría ser malinterpretada por detractores, pero insistió en que presionó para la liberación de los archivos y declinó las invitaciones a la isla y al avión conocido como el “Lolita Express”.
Adicionalmente, la correspondencia expone al Secretario de Comercio de la administración Trump, Howard Lutnick, coordinando una visita a la isla de Epstein en diciembre de 2012. Esto contradice declaraciones anteriores de Lutnick, quien calificó a Epstein de “asqueroso” y afirmó haber cortado lazos años atrás.
Un portavoz del Departamento de Comercio señaló que las interacciones de Lutnick con Epstein fueron limitadas, ocurrieron en presencia de su esposa, y que nunca ha sido acusado de mala conducta. La demora en la publicación de los cerca de tres millones de páginas fue atribuida por el Departamento de Justicia a la extensa revisión necesaria para proteger las identidades de las víctimas.
Un grupo de 19 supervivientes de los presuntos abusos de Epstein emitió una declaración conjunta exigiendo la liberación completa de los archivos, argumentando que algunos de sus presuntos abusadores aún permanecen “ocultos y protegidos” dentro de la documentación.
El escrutinio geopolítico y empresarial se centra ahora en cómo estas relaciones pasadas podrían afectar la reputación y las futuras operaciones de los titanes tecnológicos y financieros implicados. La demanda de transparencia total sigue siendo un punto central para las víctimas y los observadores internacionales.