La Municipalidad de Concón aprobó el anteproyecto de obras para el Centro Puntamar, un desarrollo inmobiliario de casi US$100 millones impulsado por las familias Urenda, Said y Bolocco, según informó La Tercera. La resolución, emitida el 30 de enero por la Dirección de Obras, marca un avance significativo para la sociedad Inmobiliaria Punta Piqueros en la Región de Valparaíso.
El proyecto reformulado, que ahora contempla la habilitación de oficinas, cocinas y restaurantes con una inversión específica de US$9,3 millones para esta fase, surge tras complicaciones ambientales y legales que afectaron la propuesta original del Hotel Punta Piqueros. Este nuevo hito se publicó por mayoría en el Diario Oficial, permitiendo que la iniciativa avance a la siguiente fase de permisos.
Según fuentes cercanas a la inmobiliaria, este visto bueno municipal constituye la segunda de las cuatro etapas necesarias para obtener la recepción definitiva del edificio ubicado en Avenida Borgoño N°18.115. El equipo gestor, liderado por Alejandro Nash y Ambrosio García Huidobro, cuenta con asesoría legal especializada en litigios y asuntos regulatorios.
No obstante, la constructora no puede iniciar las obras definitivas de inmediato, ya que paralelamente tramita una consulta de pertinencia ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). La inmobiliaria sostiene que los asuntos ambientales están resueltos y que su foco está en conseguir el permiso de recepción y cerrar el litigio pendiente con opositores.
El conflicto judicial persiste con la Corporación Pro Defensa del Patrimonio Histórico Cultural de Viña del Mar y la Fundación Yarur Bascuñán. Recientemente, la Corte de Apelaciones de Valparaíso concedió una prórroga de 60 días para que las partes busquen un acuerdo definitivo, siendo esta la tercera extensión otorgada, aunque fuentes indican avances positivos en las conversaciones.
El Centro Puntamar proyecta una vida útil indefinida, con oficinas operando en horario diurno y los restaurantes y cocinas abiertos siete días a la semana, con una carga ocupacional estimada en 998 personas. Las obras de especialidades y terminaciones se proyectan en un plazo de cinco meses, dentro de un cronograma total de nueve meses para la finalización de las adecuaciones.
Con este avance en el ámbito municipal, el futuro del Centro Puntamar depende ahora fundamentalmente de la resolución del proceso ambiental y la finalización exitosa de las negociaciones judiciales. El proyecto busca consolidarse como un centro de servicios y gastronomía en el borde costero.