El Presidente José Antonio Kast intensificó las gestiones políticas para asegurar el respaldo total de su coalición ante la inminente presentación de su reforma ancla. Este miércoles, el mandatario expondrá en cadena nacional los detalles de la ley de “Reconstrucción nacional”, una iniciativa que busca marcar el sello de su administración.
Para evitar fisuras, Kast encabezará esta noche una cena en Cerro Castillo con representantes de Republicanos, Chile Vamos y Demócratas. El ciclo de reuniones continuará el miércoles por la mañana con un desayuno junto a los integrantes del Partido Nacional Libertario, liderado por Johannes Kaiser.
El exdiputado Kaiser confirmó el encuentro a través de su cuenta en la red social X. “Vamos a proponer mejoras y puede que critiquemos algunas cosas; si quieren bajar al 23% la tasa a las empresas, deberíamos ir más allá”, señaló sobre sus expectativas frente al proyecto.
Un punto de conflicto tributario
El corazón de la controversia radica en la rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23% para medianas y grandes empresas. El ministro de la Segpres, José García Ruminot, calificó esta medida como “irrenunciable” en una entrevista reciente, lo que ha encendido las alarmas en la oposición.
Desde el Frente Amplio, la diputada Gael Yeomans cuestionó duramente la propuesta. “Se pretende usar el dolor de las familias que perdieron sus casas en el incendio para aliviarle el bolsillo a las grandes empresas”, afirmó.
En la misma línea, la senadora Daniella Cicardini (PS) sostuvo que el gobierno prioriza al 1% más rico mientras el costo de vida aumenta para la ciudadanía. Por su parte, el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, calificó la reforma como un retroceso redistributivo que favorece exclusivamente al gran capital.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), salió en defensa del ministro García Ruminot. Aunque respaldó la importancia de la rebaja tributaria para el éxito del gobierno, admitió que podrían existir márgenes para ajustar la gradualidad de la medida y facilitar así un consenso parlamentario.
El gobierno, que busca tener el proyecto aprobado en septiembre, enfrenta un escenario complejo en la Cámara de Diputadas y Diputados. El presidente de la Comisión de Hacienda, el republicano Agustín Romero, reconoció la dificultad del trámite, pero confía en atraer a sectores del Socialismo Democrático.
Sin embargo, la oposición mantiene sus reservas. El jefe de bancada del PPD, Raúl Soto, advirtió que el paquete de más de 40 medidas es demasiado amplio para un pronunciamiento global. “Lo mejor sería que el gobierno se abra a separar y dividir el proyecto para evitar que el debate tributario termine contaminando todo”, concluyó Soto.