Una jueza federal de distrito, Katherine Menendez, denegó el sábado una solicitud del gobierno estatal de Minnesota para bloquear el despliegue de miles de agentes federales de inmigración en Minneapolis. La magistrada reconoció que la operación de control migratorio "ha tenido, y probablemente continuará teniendo, consecuencias profundas e incluso desgarradoras para el estado de Minnesota". Sin embargo, Menendez concluyó que los funcionarios estatales no lograron demostrar que la intensificación de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) fuera ilegal.
La decisión judicial se produce en un contexto de creciente tensión social, tras las muertes de dos ciudadanos estadounidenses por disparos de agentes federales durante el operativo conocido como Operación Metro Surge. Manifestantes realizaron protestas a nivel nacional el viernes, incluyendo movilizaciones en Nueva York, Los Ángeles y Washington D.C., exigiendo el fin de la financiación de ICE.
En su fallo, la jueza Menendez señaló que existen "pruebas de que agentes de ICE y CBP han incurrido en perfilamiento racial, uso excesivo de la fuerza y otras acciones perjudiciales". No obstante, el tribunal determinó que la administración estatal no proporcionó un "parámetro para determinar cuándo la aplicación legítima de la ley se convierte en una incautación ilegal".
Los funcionarios estatales argumentaron en su demanda que el despliegue de 3.000 agentes federales, ordenado por la administración Trump, violaba la soberanía del estado. La acción de protesta, denominada 'Paro Nacional', instó a los ciudadanos a no asistir al trabajo ni a la escuela el 30 de enero para presionar por la retirada de los recursos destinados a ICE.
Las muertes de Renee Good y Alex Pretti, el segundo residente de Minneapolis abatido por oficiales de inmigración desde el inicio del aumento de fuerzas, han generado indignación pública. El Departamento de Justicia de EE. UU. inició una investigación de derechos civiles sobre el fallecimiento de Pretti, un enfermero de 37 años.
Previamente, Tom Homan, designado para liderar los esfuerzos federales en Minneapolis, sugirió que la administración podría "reducir" las fuerzas federales si las autoridades locales cooperan. Homan afirmó que la misión no cesaría, sino que se ejecutaría "de manera más inteligente", tras el anuncio de la partida del comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, del área.
La Casa Blanca, a través del presidente Donald Trump, ha reiterado su compromiso de mantener la seguridad nacional. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que la iniciativa busca arrestar a los "peores elementos criminales indocumentados", aunque críticos señalan que ciudadanos estadounidenses y migrantes sin historial delictivo han sido afectados.