La presentadora de televisión estadounidense Savannah Guthrie informó que su familia ofrece una recompensa de hasta un millón de dólares por cualquier dato que facilite el rescate de su madre, Nancy Guthrie, desaparecida desde hace 24 días. La familia busca cerrar este doloroso capítulo, aunque la propia Guthrie admitió la posibilidad de que su madre, de 84 años, ya no se encuentre con vida.
Nancy Guthrie fue vista por última vez en su residencia en Tucson, Arizona, el pasado 1 de febrero, y a pesar de la intensa búsqueda coordinada por autoridades locales y federales, no se ha identificado a ningún sospechoso. La presentadora expresó en redes sociales la necesidad de que su madre regrese a casa, motivando la elevada recompensa familiar.
Esta iniciativa privada se suma a la recompensa ofrecida por investigadores federales, que asciende a 100 mil dólares por información que resulte en la localización de la mujer o el arresto de los responsables. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha difundido material visual, incluyendo el video de una persona enmascarada cerca de la casa la noche de la desaparición, sin lograr identificar a un implicado.
El sheriff del condado de Pima, Chris Nanos, confirmó la semana anterior que las investigaciones habían descartado cualquier implicación de familiares directos en la desaparición de Nancy Guthrie. El caso ha captado la atención mediática en Estados Unidos, generando presión sobre las agencias de seguridad para resolver el misterio.
La situación subraya los desafíos persistentes en la resolución de casos de personas desaparecidas, incluso cuando se movilizan recursos significativos y recompensas sustanciales. La familia busca desesperadamente cualquier pista que pueda ofrecer claridad sobre el destino de la señora Guthrie.
El caso de la madre de Guthrie ha generado cobertura mediática amplia, aunque la información proporcionada por el medio El Universal se centra en el aspecto humano y la recompensa ofrecida por la familia.
Las autoridades continúan analizando evidencias, incluyendo un guante con ADN que el FBI examinaba previamente, en un esfuerzo por avanzar en la investigación y ofrecer una resolución a la familia.