El gobierno chileno y los legisladores de la oposición se encuentran enfrascados en una disputa por cifras contradictorias sobre homicidios, mientras los expertos advierten que los datos actuales no logran captar los factores subyacentes de la violencia.
La subsecretaria de Prevención del Delito, Ana Victoria Quintana, informó de una caída del 14,2% en los homicidios entre el 1 de enero y el 5 de abril. Sin embargo, el diputado Jaime Araya cuestionó estas cifras, citando los datos del sistema STOP de Carabineros. Según Araya, las cifras oficiales pasan por alto un aumento de la violencia durante marzo, mes que registró 74 homicidios frente a los 52 del mismo periodo en 2025.
Entender la mente criminal
El experto en crimen organizado Pablo Zeballos sostiene que centrarse exclusivamente en las tendencias estadísticas es un error. Describe muchos homicidios como "narrativas de poder" utilizadas por las estructuras criminales para ejercer control territorial o intimidar a sus rivales.
"Estudiamos el delito de homicidio extensamente, pero sabemos muy poco sobre los homicidios en sí mismos", afirmó Zeballos. Señala que, aunque la policía y la fiscalía han mejorado su capacidad técnica para procesar escenas del crimen y evidencia digital, el Estado carece de un enfoque criminológico sólido para comprender los perfiles psicológicos de los delincuentes.
Zeballos apunta a la reciente violencia escolar como un área crítica de preocupación. Sugiere que estos actos a menudo surgen de un sentido de agravio percibido dentro de microcomunidades específicas, lo cual puede verse amplificado por la cobertura mediática. Este entorno crea un "efecto imitativo" en el que individuos vulnerables pueden llegar a ver al perpetrador como una figura de influencia.
Según datos de la Fiscalía, al menos 26 homicidios o intentos de homicidio registrados entre el 11 de marzo y el 6 de abril estuvieron vinculados al crimen organizado. Araya exige ahora una reunión formal con las comisiones de seguridad para abordar el resurgimiento de estos grupos.
"La situación es crítica y necesitamos medidas concretas ahora", declaró Araya. El parlamentario busca que el gobierno aclare qué iniciativas de seguridad se priorizarán para combatir el narcotráfico y el terrorismo.
Zeballos insiste en que las tasas de homicidios deben verse como un reflejo de desafíos culturales y estructurales, más que como un asunto puramente policial. Advierte que no existe una "receta mágica" para la prevención y que reducir la violencia requiere mirar más allá de los números para abordar los motivos que llevan a las personas a matar.