Maximiliano Herrera Catalán, un dirigente estudiantil de 18 años y militante del Partido Socialista, ha negado formalmente cualquier implicación en el ataque contra el ministro Lincolao. Su declaración surge tras un reportaje publicado el 11 de abril en La Tercera, el cual sugería que estudiantes de la Universidad Austral fueron los responsables del incidente.
Herrera Catalán sostiene que el reportaje lo asoció de manera inexacta con los hechos de violencia. Asegura que su participación en la movilización estudiantil de ese día se limitó exclusivamente a la fase inicial y pacífica de la manifestación.
Coartada y desmentido
El estudiante proporcionó una cronología detallada para desmentir las acusaciones. Afirmó que, para el momento en que ocurrieron los actos de violencia, él ya se encontraba asistiendo a clases.
"En el momento en que ocurrieron los hechos, yo estaba en clases desde las 14:20 horas", señaló Herrera Catalán. Indicó que los registros académicos oficiales confirman su presencia en el aula y declaró estar dispuesto a entregar dichos documentos a los investigadores si fuera necesario.
Herrera Catalán criticó al medio por la falta de verificación en su reportaje. Argumentó que el hecho de que la publicación se basara en sospechas policiales vagas constituye una exposición irresponsable de su información personal.
"La publicación no solo carece de sustento respecto a mi persona, sino que constituye una exposición irresponsable que vulnera gravemente mis derechos fundamentales", manifestó el estudiante. Añadió que dicha asociación ha dañado su reputación y ha puesto en riesgo su integridad física y psicológica.
El estudiante enfatizó que rechaza el uso de la violencia en el discurso político. Aboga por la protesta pacífica y el diálogo como el estándar para un Estado democrático.
"Mi participación política no puede ser utilizada como pretexto para vincularme con actos que no comparto", declaró Herrera Catalán. "En democracia, las diferencias se resuelven con respeto; vincular posturas políticas con la violencia es irresponsable y peligroso".
Hasta el momento, el estudiante sostiene que su identidad pública como activista político no debería ser motivo para generar sospechas criminales sin contar con pruebas suficientes.