De Grange, el funcionario a cargo de la transición, anunció una modificación en el sistema de transporte público RED de la Región Metropolitana de Santiago. A partir de pronto, los buses articulados, o 'orugas', ya no circularán durante el horario nocturno.
Este cambio de política busca optimizar las operaciones nocturnas en toda la capital. Según las autoridades, la medida permitirá gestionar mejor los recursos en momentos donde la demanda de pasajeros es significativamente menor en comparación con las horas punta del día.
Cambios operativos para los usuarios
La decisión se enmarca en los continuos ajustes de la estrategia de transporte público de la ciudad, que busca equilibrar la cobertura con los costos operativos. Aunque los buses articulados han sido un pilar fundamental de la flota de alta capacidad, su despliegue en los turnos de noche ha sido cuestionado por su falta de eficiencia.
Los usuarios que dependen de los buses rojos para sus traslados nocturnos deben estar preparados para posibles ajustes en la frecuencia del servicio. Se espera que las autoridades de transporte publiquen en los próximos días los detalles específicos sobre los horarios y las rutas afectadas.
Este cambio representa un paso más en la serie de actualizaciones constantes del sistema RED. El gobierno mantiene su enfoque en ajustar la infraestructura de transporte para satisfacer las necesidades de la población metropolitana, sin dejar de lado la responsabilidad fiscal dentro de la red de transporte.