El presidente José Antonio Kast encabezó el miércoles por la noche un acto de respaldo público a la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, tras el ataque que sufrió en la Universidad Austral de Valdivia. Según los reportes, la ministra fue insultada, empujada y rociada con agua por manifestantes al término de un evento académico.
Lincolao permaneció retenida en un aula durante dos horas antes de ser escoltada por la Policía de Investigaciones (PDI) para evitar que sufriera daños mayores. Según se informó, la protesta fue motivada por el rechazo a los recortes presupuestarios en el ministerio, específicamente por la suspensión del programa 'Becas Chile 2026'.
En un mensaje a la nación desde La Moneda, el presidente Kast compareció junto a varios miembros de su gabinete, incluidos los ministros de Seguridad, Educación, Deportes y la vocera de Gobierno. Kast dejó claro que el Ejecutivo no tolerará el incidente, al que calificó como un acto de "irracionalidad total".
"Lo que vimos hoy es un acto de irracionalidad total, lamentablemente dentro de una universidad, un lugar donde debería primar el diálogo, el respeto y la búsqueda de la verdad", declaró Kast. Además, arremetió contra los participantes, afirmando que "ni siquiera merecen ser llamados estudiantes".
Kast condenó específicamente un cántico escuchado durante la protesta: "Cuando vemos a una joven gritarle a alguien como Ximena, que es un ejemplo de mérito, de trabajo, de superación, de fuerza, de compromiso con Chile: 'Sáquenle la chucha', eso es inaceptable".
El Gobierno opta por la vía penal
La administración ha decidido tratar el incidente como un asunto de orden público y no como una simple manifestación. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, confirmó que el Gobierno presentará una querella criminal por atentado contra la autoridad, acción que será patrocinada por el Ministerio de Seguridad.
La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, descartó que el evento fuera una manifestación común. "Esto fue un delito, un acto grave que debemos condenar", señaló, añadiendo que el Gobierno espera que los responsables sean llevados ante la justicia.
El presidente Kast instruyó a la ministra de Educación, María Paz Arzola, para que supervise todas las investigaciones internas y los procesos disciplinarios universitarios contra los estudiantes involucrados. Asimismo, utilizó sus redes sociales para enmarcar el suceso dentro de su agenda política.
"Solo tienen un objetivo: silenciar y amedrentar. No buscan dialogar ni mejorar la educación. Su actuar no tiene explicación ni justificación", escribió Kast en X. Y añadió: "El objetivo de nuestro gobierno es y será recuperar el orden y la libertad en Chile".
La ministra Ximena Lincolao, quien recibió el respaldo personal del presidente en el palacio de gobierno, se mostró firme tras el incidente. "No tengo miedo", declaró a los periodistas durante la conferencia.