El informe de empleo de Estados Unidos para enero de 2026 ha sido pospuesto nuevamente, según informó el lunes la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) en medio del actual cierre del gobierno federal. La publicación, crucial para evaluar la salud del mercado laboral estadounidense, será reprogramada una vez se reanude la financiación gubernamental, según reportó The Guardian.
La comisionada asociada de la BLS, Emily Liddel, confirmó en un comunicado que la divulgación no ocurrirá en la fecha prevista del viernes 6 de febrero de 2026. Aunque la recopilación de datos se ha completado, la paralización operativa del gobierno impide la difusión de la información económica sensible.
El retraso impacta en un contexto de debilidad laboral, dado que 2025 vio la adición de solo 584,000 puestos de trabajo, una cifra significativamente menor comparada con los 2 millones creados en 2024. Este dato subraya la necesidad de información actualizada para los analistas de política monetaria y las empresas.
El cierre gubernamental actual se originó por un enfrentamiento en el Congreso respecto a las restricciones a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El suceso se desencadenó tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales el mes pasado, según se informó.
Los senadores demócratas se niegan a aprobar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sin la inclusión de nuevas salvaguardias para los agentes de ICE. Este bloqueo ha generado una inestabilidad presupuestaria que ya provocó un cierre anterior de 43 días entre octubre y noviembre.
El Senado aprobó el viernes cinco medidas para financiar agencias hasta septiembre y una extensión de dos semanas para el DHS, la cual debe ser votada en la Cámara de Representantes. El presidente republicano de la Cámara, Mike Johnson, afirmó que los republicanos tienen los votos necesarios para reabrir el gobierno para el martes.
Las implicaciones económicas de estos retrasos son notables, ya que la incertidumbre política afecta la confianza de los mercados y la capacidad de la Reserva Federal para calibrar su política monetaria sin indicadores laborales frescos. El mercado estará atento a la resolución del impasse legislativo en Washington.