El Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género confirmó este miércoles el cese de Priscilla Carrasco Pizarro como directora nacional del SernamEG. La decisión se produce tras una solicitud de renuncia no voluntaria formulada por la ministra titular, Judith Marín. Carrasco ocupaba el cargo desde agosto de 2022, cuando fue seleccionada mediante Alta Dirección Pública. La institución informó que su periodo finalizó de manera abrupta bajo instrucciones directas de la cartera, lo que sorprende a muchos funcionarios.
Detalles del Cese
Según el comunicado oficial, la exdirectora prestó sus servicios durante casi cuatro años al frente del servicio público chileno. El Ministerio agradeció el compromiso demostrado durante su gestión al frente de la institución nacional. La dirección nacional fue asumida de manera subrogante por el sociólogo Felipe Díaz Rain, quien fungía como subdirector. Esta medida deja vacante la titularidad hasta que se concrete un nuevo nombramiento oficial para liderar el organismo.
Proceso de Desvinculación
Fuentes del servicio indicaron que la subsecretaria Daniela Castro informó la decisión a Carrasco por instrucción de la ministra Marín. Se estableció un plazo de 48 horas para la presentación de la renuncia bajo amenaza de declaración de vacancia inmediata. De no ocurrir esto, el trámite se enviaría a toma de razón ante la Contraloría General de la República. El procedimiento busca formalizar la salida administrativa sin pasar por el tribunal laboral para evitar dilaciones.
La directiva nacional fue asumida, de manera subrogante, por el sociólogo Felipe Díaz Rain, quien ejercía el cargo de subdirector del Servicio
Un aspecto sensible en esta situación es el estado de salud de la funcionaria, quien enfrenta un cáncer de mama triple negativo. El diagnóstico fue confirmado en julio de 2025 y requiere tratamientos constantes de quimioterapia y atención médica especializada. La tensión política en el sector público chileno se ha intensificado con este movimiento de personal clave y su gestión. La salud de la exdirectora ha generado debate sobre las condiciones de su remoción del cargo público.
Este cambio refleja la dinámica de poder dentro del ejecutivo y la gestión de la política de género en el país actualmente. Observadores esperan definir si la renuncia responde a diferencias de gestión o factores de salud personales de la funcionaria. La Contraloría deberá evaluar la legalidad del proceso de desvinculación ante posibles recursos legales que se presenten. La estabilidad institucional queda en juego durante este periodo de transición gubernamental que afecta a muchas mujeres.
Lo que ocurra en las próximas semanas definirá la estabilidad del SernamEG durante el resto del año fiscal en curso. La comunidad de mujeres y organizaciones feministas monitorearán la toma de decisiones de la nueva directiva con gran atención. Se espera que el gobierno defina el perfil del próximo director nacional en los próximos meses para retomar el programa.