El Departamento de Justicia de Estados Unidos formalizó una denuncia penal contra el individuo que roció a la congresista Ilhan Omar con vinagre de manzana durante una conferencia de prensa comunitaria. Los registros judiciales, hechos públicos el jueves, indican que la entidad acusó a Anthony Kazmierczak de "agredir, oponerse, impedir, intimidar e interferir forzosamente" con Omar mientras ejercía sus funciones públicas.
Según una declaración jurada del agente especial del FBI, Derek Fossi, quien presenció el suceso, Kazmierczak se levantó abruptamente e interrumpió a la congresista en su ciudad natal de Minneapolis. El agente detalló que Kazmierczak se acercó rápidamente a Omar y le roció un líquido no identificado desde una jeringa, mientras ella abordaba la reciente intensificación de las redadas de inmigración en el distrito que representa.
Omar había criticado duramente a la administración Trump y al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), mencionando específicamente dos muertes recientes en tiroteos que involucraron a agentes federales. La congresista exigió la renuncia o el juicio político de la Secretaria del DHS, Kristi Noem, segundos antes de ser atacada por Kazmierczak, quien supuestamente exclamó: "Ella no renunciará. Ustedes están dividiendo a los minnesotanos".
La investigación reveló antecedentes de hostilidad hacia la legisladora por parte del acusado. Un asociado cercano de Kazmierczak testificó ante los investigadores que escuchó al hombre decir hace años: "Alguien debería matar a esa perra", refiriéndose presuntamente a Omar. Además, la acusación incluyó un dibujo publicado por Kazmierczak en Facebook criticando a Omar por su postura sobre la reforma policial.
Este ataque se enmarca en un clima de creciente retórica política violenta en Estados Unidos, advertido por expertos y evidenciado por reportes policiales. La policía del Capitolio investigó 14,938 "declaraciones preocupantes" contra miembros del Congreso solo el año pasado, un aumento sustancial respecto a 2024.
Omar, una de las integrantes del grupo progresista conocido como "The Squad", ha sido un objetivo constante de críticas de la derecha y del expresidente Donald Trump. Trump ha cuestionado repetidamente el patriotismo de Omar, quien llegó a EE. UU. como refugiada somalí a los doce años, intensificando las tensiones políticas.
La congresista reiteró tras el incidente su postura firme contra la intimidación, señalando que las amenazas de muerte aumentan cuando el presidente la menciona directamente. A pesar del ataque, Omar afirmó que su permanencia en el cargo demuestra que el miedo y la intimidación no funcionan contra ella.