Un influencer estadounidense ha sido condenado a 40 años de prisión por el asesinato de su novia, Sheila Cuevas, ocurrido en 2023, tras intentar incriminar a su perro por el crimen.
Kaleb Mickens, conocido en redes sociales como “Cash Cartier”, recibió la sentencia el pasado 7 de abril, tras una exhaustiva investigación sobre el ataque mortal. Según un comunicado de la fiscalía, Mickens se declaró culpable de agresión agravada en primer grado, relacionada con violencia doméstica y distribución de drogas.
En 2023, Mickens alertó a las autoridades de que Cuevas no respiraba, alegando que su perro, Soldier, la había atacado. Sin embargo, la investigación desmintió rápidamente esta versión.
Las pruebas forenses revelaron que las heridas del animal no tenían relación con las lesiones que causaron la muerte de la mujer. Como consecuencia, las autoridades de control animal retiraron y sacrificaron al perro antes de que se descubriera la verdad.
Los investigadores determinaron que Mickens había drogado y golpeado a Cuevas, siendo él mismo quien le infligió las heridas mortales.
Un patrón de violencia
Durante el juicio, varias mujeres testificaron contra Mickens, describiendo un historial de abuso y manipulación. Sus declaraciones detallaron un patrón de conducta que incluía tormento, tortura y agresión sexual.
La fiscalía señaló que estas mujeres presentaron "declaraciones de impacto" en las que relataron cómo sobrevivieron y la devastación causada por el acusado. Estos testimonios vincularon a Mickens con otros delitos violentos más allá de la muerte de Cuevas.
Además de la condena de 40 años por el asesinato, Mickens recibió 20 años por violar la libertad condicional relacionada con una agresión agravada previa. También fue sentenciado a 15 años por agresión agravada con arma.
El hermano de Cuevas se dirigió al acusado en la sala, declarando que, aunque ninguna justicia podría devolverle la vida a su hermana, el acusado debía asumir su responsabilidad. "Te lo mereces", le dijo a Mickens, según el comunicado de la fiscalía.