La fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, Ceci Flores, se deslindó formalmente de la plataforma política Somos México luego de participar en su Asamblea Constitutiva y recibir críticas en redes sociales. La activista, reconocida por su labor en la localización de personas desaparecidas, afirmó que su asistencia buscó únicamente dar visibilidad a la crisis de ausencias que enfrenta el país.
Flores, cuya lucha se centra en la desaparición de sus hijos Alejandro en 2015 y Marco Antonio en 2019, puntualizó que su presencia no constituyó una afiliación partidista. La activista señaló que su propósito fue reiterar la exigencia de justicia ante las presuntas omisiones y la falta de apoyo estatal en las investigaciones.
En un video difundido en plataformas digitales, Flores respondió a los señalamientos, agradeciendo la invitación del senador Emilio Álvarez Icaza y del activista Adrián LeBarón por apoyar la causa. Subrayó que su movilización responde al dolor personal y a la necesidad de avances concretos en los casos de sus familiares.
La madre buscadora declaró categóricamente: “Claro que no soy una política, soy una madre buscadora desesperada por encontrar a sus desaparecidos”. Flores sostuvo que continuará asistiendo a cualquier foro que le permita exponer la problemática de las desapariciones en México, sin importar la filiación del convocante.
Asimismo, la activista denunció haber recibido amenazas de muerte tras su aparición en el evento opositor, aunque aseguró que esto no detendrá su misión de visibilización. Su compromiso, explicó, es con el dolor compartido y la esperanza de encontrar a los más de cien mil desaparecidos registrados oficialmente en el país.
México atraviesa una severa crisis humanitaria donde colectivos como el de Flores han asumido tareas de búsqueda en campo, tradicionalmente responsabilidad del Estado. La figura de Flores se ha consolidado como un símbolo de la presión ciudadana sobre las autoridades en materia de seguridad y procuración de justicia.
Flores concluyó que, si bien comparte causas con personas de buena voluntad, su camino no le permite militar en proyectos políticos específicos. Su misión de vida permanece enfocada en tocar todas las puertas necesarias para localizar a sus hijos y a las demás víctimas de desaparición.