El zar fronterizo de la administración Trump, Tom Homan, declaró en Mineápolis que la reducción del personal federal desplegado en la ciudad dependerá de la cooperación de los funcionarios locales con las tareas de cumplimiento migratorio. Homan afirmó que la misión de control migratorio continuará, pero se ejecutará de manera más "inteligente", buscando una colaboración que permita disminuir el número de efectivos presentes.
Esta declaración se produce en medio de una fuerte controversia local y nacional tras los tiroteos fatales de Renee Good y Alex Pretti a manos de agentes federales durante las recientes operaciones. Las muertes han catalizado protestas significativas y críticas de legisladores de ambos partidos hacia la estrategia de la administración.
El presidente Trump, por su parte, etiquetó a Pretti como un "agitador", refiriéndose a un video que mostró un altercado previo entre Pretti y agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El abogado de la familia Pretti señaló que el incidente anterior no justificaba el posterior uso de fuerza letal por parte de ICE.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, han exigido la retirada total de los agentes federales, citando la desproporción entre los aproximadamente 3,000 efectivos y los 600 oficiales de policía locales. El estado ha solicitado, además, a un juez federal detener la denominada "Operación Metro Surge".
La administración ha criticado a los funcionarios de Mineápolis por su política de "ciudad santuario", que restringe la aplicación de leyes migratorias por parte del personal municipal. Homan indicó que las modificaciones operacionales estarán supeditadas a la colaboración con las autoridades estatales y municipales, aunque no especificó qué demandas locales acepta o rechaza el gobierno central.
En el ámbito legislativo, la controversia ha tenido repercusiones, forzando a líderes del Senado a negociar un acuerdo presupuestario que separó la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de otros organismos para evitar un cierre gubernamental. Demócratas buscan restringir tácticas de ICE, como el uso de máscaras y arrestos sin orden judicial, que fueron autorizadas recientemente.
El despliegue de agentes federales, incluyendo la Guardia Nacional, en ciudades lideradas por demócratas como Portland y Chicago ha sido una constante de la política migratoria de Trump. La llegada de Homan a Mineápolis, en reemplazo de Gregory Bovino, sugiere un intento de gestionar la crisis operativa y política directamente.
Aunque Homan defendió las medidas de seguridad fronteriza, el futuro de la operación en la ciudad sigue siendo incierto en cuanto a la escala y el calendario de cualquier posible repliegue. La administración busca demostrar control sobre la situación mientras lidia con desafíos políticos internos y externos.