El alcalde de Providencia, Jaime Bellolio, denunció que uno de los estudiantes involucrados en los recientes incidentes en el Liceos Lastarria habría recibido pagos para participar en los actos de violencia. La información fue reportada originalmente por biobiochile.cl.
Durante un reciente comunicado, el jefe comunal señaló que un menor de edad confesó que "alguien lo había pagado por hacer esto". Según Bellolio, existen adultos detrás de estos hechos que utilizan a jóvenes para atacar la educación pública.
Los hechos ocurrieron el pasado lunes, cuando dos menores de 13 y 15 años fueron detenidos por sus propios compañeros y un asistente de la educación. El edil calificó la acción de los alumnos como valiente, pues permitieron recuperar el colegio como un espacio seguro para el aprendizaje.
Propuesta de canes para seguridad escolar
Ante la escalada de violencia, Bellolio propuso la implementación de perros de detección en los accesos de los establecimientos educacionales de la comuna. El objetivo es identificar elementos inflamables o acelerantes que no son detectados por la tecnología de metales.
“No nos sirve una tecnología para metales, porque los problemas que tenemos en estos ocho colegios (…) es un efecto explosivo en bajar la calidad de la educación pública”, explicó el alcalde. El edil busca evitar que se estigmaticen los liceos emblemáticos de la zona.
El alcalde también recordó un ataque incendiario ocurrido hace dos semanas en el mismo liceo, donde tres encapuchados causaron daños. Bellolio mencionó que dos de los atacantes contaban con expulsiones previas de otros establecimientos bajo la normativa de Aula Segura.
La autoridad local hizo un llamado a los parlamentarios para proteger la educación pública y erradicar la violencia organizada. Bellolio diferenció los casos de desórdenes de convivencia de aquellos incidentes que considera actos de violencia política y extrema.
Finalmente, el alcalde confirmó que se iniciará el proceso de expulsión de los involucrados mediante la herramienta de Aula Segura. La administración comunal busca asegurar que los colegios de Providencia dejen de ser escenarios de ataques coordinados.