El expresidente Donald Trump anunció el viernes la nominación de Kevin Warsh, exgobernador de la Reserva Federal, para suceder a Jerome Powell como presidente del banco central estadounidense en mayo próximo. Trump expresó su confianza en Truth Social, calificando a Warsh como alguien que será uno de los mejores presidentes de la Fed. Esta designación llega tras meses de críticas de Trump hacia Powell por no reducir las tasas de interés con la rapidez deseada.
La elección ha provocado un espectro de opiniones, desde quienes lo ven como un "camaleón" capaz de adaptarse a las visiones de la administración, hasta quienes lo consideran una opción "sólida" por su trayectoria. Warsh, de cincuenta y cinco años, está vinculado al entorno republicano, siendo yerno de Ronald Lauder, donante de Trump, y actualmente es miembro del conservador Hoover Institution.
Críticos, como Skanda Amarnath de Employ America, señalan que Warsh ha modificado su postura sobre la inflación, favoreciendo tasas más bajas recientemente en línea con las demandas presidenciales. Amarnath recordó que durante la crisis financiera de 2008-2009, cuando Warsh servía en la Junta de Gobernadores, se enfocó predominantemente en la inflación, incluso cuando Lehman Brothers colapsaba y el desempleo se acercaba al diez por ciento.
No obstante, otros expertos ven mérito en su nominación. Robert Rogowsky, profesor de Georgetown University, considera a Warsh "extremadamente brillante" con un historial sólido, aunque admite que su historial parece político, pasando de halcón monetario bajo administraciones demócratas a una postura más acomodaticia bajo Trump.
Rogowsky, sin embargo, minimiza el riesgo de que Warsh ceda a las presiones extremas de Trump para reducir las tasas hasta el uno por ciento, argumentando que la posición de presidente es solo un voto entre siete en la Junta. El profesor confía en que la formación económica de Warsh prevalecerá sobre las demandas políticas, ya que recortes drásticos provocarían un desastre inflacionario a medio plazo y una crisis cambiaria global.
Las políticas comerciales agresivas de Trump representan un desafío adicional para cualquier líder de la Fed, según Rachel Ziemba del Center for a New American Security. Ziemba indicó que el crecimiento económico actual es moderado y el crecimiento del empleo es limitado, problemas que los recortes de tasas no resolverán eficazmente.
Warsh enfrenta ahora el proceso de confirmación en el Senado, un proceso que podría complicarse por el clima político actual. Al menos un senador republicano ha condicionado su apoyo a los nominados de Trump a la retirada de la investigación penal anunciada por el presidente contra Powell.