Las recientes declaraciones de Scott Bessent, una figura central en el equipo económico de la campaña presidencial de Donald Trump, han puesto de relieve las tensiones subyacentes en las relaciones comerciales transatlánticas, particularmente en lo referente a las negociaciones entre la Unión Europea e India. Bessent manifestó su "profunda decepción" ante el progreso de las conversaciones para un acuerdo de libre comercio (ALC) entre el bloque europeo y Nueva Delhi.
El contexto de estas críticas se inserta en una reevaluación más amplia de las alianzas comerciales globales por parte de sectores influyentes en Washington. Bessent, conocido por su postura proteccionista y su enfoque en la soberanía económica, ve con recelo los esfuerzos europeos por consolidar lazos comerciales profundos con mercados clave como el indio, percibiendo una posible competencia o una desviación de los intereses estratégicos estadounidenses.
Aunque las negociaciones entre la UE e India buscan fortalecer los lazos económicos y geopolíticos, especialmente en un entorno de creciente rivalidad con China, las palabras de Bessent sugieren que una potencial administración Trump priorizaría acuerdos bilaterales más estrictos o renegociaría marcos existentes basados en una óptica de 'América Primero'. Esto introduce un elemento de incertidumbre para Bruselas y Nueva Delhi.
La decepción expresada no solo se centra en el contenido específico del acuerdo, sino en la señal política que emite. Para algunos analistas, esto refleja una visión escéptica sobre la capacidad de Europa para actuar como un socio comercial alineado con la estrategia de contención global de Estados Unidos, favoreciendo en su lugar intereses comerciales regionales que podrían diluir la presión sobre terceros países.
El acuerdo UE-India abarca sectores cruciales como bienes, servicios y acceso a mercados, y su finalización es vista por los proponentes como un paso vital para diversificar las cadenas de suministro y fortalecer lazos democráticos en el Indo-Pacífico. Sin embargo, la oposición manifestada desde el entorno de Trump podría complicar su implementación o futura revisión, dependiendo del resultado de las elecciones estadounidenses.
La situación obliga a los responsables políticos europeos a sopesar la importancia de mantener abiertos los canales de diálogo con la India frente a la posibilidad de un cambio drástico en la política exterior y comercial de su principal aliado transatlántico. La coordinación estratégica entre Washington y Bruselas, ya tensa por diversas disputas arancelarias, enfrenta ahora un nuevo foco de fricción en el ámbito comercial asiático.
*Fuente: Basado en reportes de The Times of India y análisis de política comercial internacional.*