La Corte Suprema de Panamá anuló los contratos que permitían a una empresa con sede en Hong Kong, operada por CK Hutchison Holding, administrar terminales de contenedores en los accesos del Canal de Panamá. La sentencia fue emitida tras una deliberación extensa, declarando inconstitucionales las leyes que sustentaban las concesiones en los puertos de Balboa y Cristóbal, según informó el tribunal en su sitio web.
La subsidiaria, Panama Ports Company (PPC), ha gestionado dos de las cinco terminales desde la década de 1990 e informó que la decisión carece de base legal, amenazando una inversión de más de 1.800 millones de dólares en infraestructura desde 1997. PPC señaló que el fallo pone en riesgo la estabilidad de miles de familias panameñas que dependen de la actividad portuaria, según un comunicado de la compañía.
El trasfondo geopolítico es significativo, dado que el expresidente estadounidense Donald Trump había afirmado previamente que China estaba 'operando el Canal de Panamá'. Estas declaraciones se alinean con la creciente rivalidad entre Washington y Beijing sobre el control de rutas comerciales estratégicas en el hemisferio occidental.
La administración panameña, liderada por el presidente José Raúl Mulino, ha rechazado las afirmaciones de control externo y ha asegurado que el canal permanece bajo soberanía nacional. A pesar de la decisión judicial, Mulino indicó que las operaciones portuarias continuarán sin interrupción, y APM Terminals Panama, filial de Maersk, asumirá la gestión temporal de los sitios afectados.
La anulación podría interferir con los planes de CK Hutchison de vender sus activos portuarios globales a un consorcio liderado por la firma de inversión estadounidense BlackRock y el grupo naviero MSC por un valor de 22.800 millones de dólares. Dicha venta era vista como una estrategia de desinversión de riesgo político por parte de la firma de Hong Kong.
Los mercados reaccionaron a la noticia; las acciones de CK Hutchison cayeron un 4.6% en la negociación de Hong Kong, impactando al índice Hang Seng, reflejando la preocupación de los inversores sobre el riesgo político en activos logísticos clave. China, que representa el segundo mayor usuario del canal por volumen de carga, anunció que tomará medidas para salvaguardar los intereses de sus empresas.
El Canal de Panamá, que maneja aproximadamente el 5% del volumen del comercio marítimo mundial, sigue siendo un punto focal en las dinámicas económicas y de seguridad entre potencias globales. La resolución final de esta disputa contractual podría redefinir la participación de capital extranjero en infraestructuras vitales de tránsito interoceánico.