El Banco Central de Chile publicó un análisis detallado sobre los riesgos del conflicto en el estrecho de Ormuz. El instituto emisor abordó las consecuencias del conflicto en Irán sobre los precios del petróleo en un recuadro del Ipom. La incertidumbre sobre el desarrollo de la guerra hace necesaria la evaluación constante de escenarios alternativos, señaló el documento.
En el escenario central de sus proyecciones, el precio del petróleo se mantendrá en torno a los 100 dólares en el segundo trimestre de este año. Este nivel representa un 60% por sobre lo previsto en diciembre, según reportó La Tercera. El instituto espera un promedio de 86 dólares para el 2026 bajo condiciones normales.
Las proyecciones asumen que los precios se estabilizarían en niveles algo superiores a los considerados en diciembre. Esto refleja una mayor prima geopolítica en el mercado energético mundial. El emisor señala que la incertidumbre sobre el desarrollo de la guerra exige monitoreo constante.
Los efectos macroeconómicos se reflejarían en una mayor inflación global y en un crecimiento de los socios comerciales algo menor. La inflación global aumentaría en torno a 0,6 puntos porcentuales en promedio en 2026. Por su parte, el crecimiento de los socios comerciales se reduciría en torno a 0,3 puntos porcentuales.
No obstante, el crecimiento de los socios comerciales se revisa marginalmente al alza en 2026 según el banco. El mayor crecimiento observado hacia fines de 2025 más que compensa la corrección a la baja por la guerra. Esta compensación depende de la estabilidad regional en los próximos meses.
La incertidumbre de este escenario es alta, no pudiendo descartarse situaciones más adversas para la economía chilena. Un escenario alternativo considera una evolución más adversa del conflicto con impactos mayores sobre la economía global. Podría implicar una afectación relevante de la oferta por más tiempo si el estrecho permanece cerrado.
Si el estrecho de Ormuz permaneciera cerrado por tres meses, el precio del petróleo alcanzaría un máximo cercano a 150 dólares por barril. El promedio anual se ubicaría en 110 dólares, en lo que influiría la menor oferta y una mayor prima por riesgo geopolítico. Para la inflación global se estima un efecto en torno a 1,5 puntos porcentuales para el promedio de 2026.
La actividad de socios comerciales caería por este factor en torno a 0,6 puntos porcentuales. Este impacto más que compensaría el mayor crecimiento para 2026 que cabría esperar sin el escenario de conflicto. La economía chilena depende significativamente de la demanda externa de sus principales socios comerciales.
El análisis resalta la vulnerabilidad de los mercados emergentes ante shocks de oferta en el sector energético. La volatilidad en los precios del crudo afecta directamente la balanza comercial de Chile y sus exportaciones. Los mercados financieros locales reaccionarán ante cualquier señal de escalada en la región.
Las autoridades económicas vigilarán de cerca la evolución de los precios del petróleo y la seguridad marítima. El banco central mantendrá su postura de observación ante posibles ajustes en las proyecciones de inflación. Cualquier cambio en la oferta global exigirá una respuesta coordinada con el Ministerio de Hacienda.