Amazon ha confirmado oficialmente el despido de 16.000 empleados a nivel global, una cifra que consolida una de las rondas de reestructuración más significativas en la historia reciente de la compañía. La confirmación se produjo después de un incidente inusual: un correo electrónico detallando las bajas masivas fue enviado por error a empleados en Estados Unidos, Canadá y Costa Rica antes de que se hiciera el anuncio formal.
El mensaje filtrado, visto por medios internacionales, describía la medida como parte de un esfuerzo continuo para "fortalecer la compañía" mediante la reducción de niveles jerárquicos y la eliminación de burocracia. Aunque el correo fue rápidamente cancelado, sirvió como una premonición no oficial de los recortes que Beth Galetti, vicepresidenta sénior de experiencia de personal y tecnología, formalizó al día siguiente.
Galetti señaló que estos ajustes son una continuación del trabajo iniciado en octubre, cuando se anunciaron 14.000 despidos corporativos. Explicó que la finalización de estos cambios organizacionales se extendió hasta ahora, aunque el mercado esperaba que el total de recortes se acercara a una cifra previamente rumoreada de 30.000 puestos en varias fases.
El contexto de esta purga se enmarca en una estrategia más amplia dirigida por el CEO Andy Jassy. Desde que asumió el cargo, Jassy ha impulsado una cultura de mayor rigor operativo, que incluye la obligatoriedad de trabajo presencial cinco días a la semana, una postura inusual entre las grandes tecnológicas, y un enfoque minucioso en la reducción de costes, llegando incluso a revisar reembolsos corporativos menores.
Los empleados afectados, que representan una fracción de la fuerza laboral global de Amazon de aproximadamente 1.5 millones de personas, tienen la opción de postularse a vacantes internas, aunque el número de puestos disponibles es limitado. Aquellos que no reubiquen recibirán paquetes de indemnización basados en su antigüedad.
Este episodio reciente, marcado por la comunicación fallida, refleja la tensión inherente a las grandes transformaciones corporativas en la era post-pandemia. Mientras Amazon busca optimizar sus operaciones y adaptarse a un entorno económico volátil, la gestión de la comunicación interna se convierte en un factor crítico de riesgo reputacional.
La noticia se suma a otras decisiones recientes de la compañía, como el cierre de sus tiendas de comestibles Amazon Fresh y Go, en favor de una mayor inversión en Whole Foods Market. La era actual en Amazon, según palabras del propio Jassy, es "un momento para repensar todo lo que hemos hecho".
Fuente: Basado en informes de BBC News.