Tres ciudadanos chilenos, de 24, 27 y 36 años, fueron detenidos en Buenos Aires luego de ser vinculados al robo de departamentos desocupados en la zona de Palermo. La detención se produjo tras una persecución policial iniciada por el robo en un edificio de la calle Soler, según reportó el diario argentino Clarín.
Al momento de la identificación, las autoridades confirmaron que dos de los involucrados habían ingresado a Argentina de manera ilegal al país. Además, los tres individuos contaban con registros policiales previos por delitos como robo, violación de propiedad y desacato.
La huida se frustró cuando los sujetos intentaron dispersarse a pie tras abandonar su vehículo, un Toyota Yaris blanco. En su poder, la policía incautó una cantidad significativa de bienes sustraídos, incluyendo cinco teléfonos móviles y más de un millón de pesos argentinos.
Entre los objetos recuperados se encontraban aproximadamente cien dólares y sesenta euros, además de unas veinte tarjetas de crédito, dos computadoras portátiles y cuatro botellas de whisky. El análisis de cámaras de seguridad preliminarmente los vincula con un ilícito de características similares ocurrido el fin de semana anterior en el sector de Lafinur.
Tras el suceso, el jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, utilizó sus redes sociales para condenar el hecho y exigir una medida drástica. Macri declaró que cualquier extranjero que delinca en la ciudad será expulsado del país, solicitando la inmediata deportación de los tres detenidos.
Este incidente subraya la tensión existente en la región respecto a la seguridad fronteriza y la gestión de la migración irregular, temas sensibles en el debate político trasandino y chileno.
Las autoridades judiciales argentinas avanzarán ahora con la formalización de cargos y el proceso administrativo correspondiente a la expulsión solicitada por el ejecutivo porteño.