El exanfitrión de CNN, Don Lemon, fue formalmente acusado, junto a otros ocho individuos, por presuntamente conspirar para privar de derechos e interferir con las libertades religiosas tras participar en una protesta dentro de una iglesia en St. Paul, Minnesota, el pasado 18 de enero. Lemon fue detenido por agentes federales y posteriormente liberado bajo fianza, declarando a los medios que no será silenciado por cubrir noticias.
Los cargos presentados alegan que Lemon y los co-defendidos obstruyeron los derechos constitucionales mediante la fuerza al ingresar de manera coordinada a la Cities Church, donde manifestantes buscaban confrontar a un pastor supuestamente ligado a funcionarios de inmigración. La acusación formal, aprobada por un gran jurado federal, incluye conspiración contra la libertad religiosa en un lugar de culto e intimidación.
Lemon, quien fue despedido de CNN en abril de 2023, sostuvo que su presencia fue estrictamente profesional, afirmando que estaba cubriendo la noticia como periodista independiente para su plataforma, 'The Don Lemon Show'. Su abogado, Abbe Lowell, calificó el proceso como un ataque sin precedentes contra la Primera Enmienda, buscando distraer de crisis administrativas actuales.
La Fiscalía General de Estados Unidos, representada por la fiscal Pam Bondi, informó que tres personas adicionales fueron arrestadas, incluyendo a la periodista independiente Georgia Fort, acusando a los implicados de participar en un ataque coordinado contra la congregación y el clero. El FBI y el DHS confirmaron las detenciones, mientras que Fort documentó en redes sociales la llegada de agentes a su domicilio.
El incidente se originó a raíz de protestas en Minnesota tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en confrontaciones con agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), incluyendo a Renee Good. Los fiscales alegaron que los manifestantes, incluido Lemon, rodearon al pastor e intimidaron a los feligreses, ocupando pasillos y obstruyendo salidas.
Esta acción legal representa el segundo incidente de alto perfil en el mes que involucra la investigación de periodistas por parte de la administración, generando preocupación entre defensores de la libertad de prensa sobre posibles represalias contra la cobertura crítica. La Casa Blanca emitió un comentario en redes sociales aludiendo a la detención de Lemon, mientras que CNN expresó preocupación por la libertad de prensa.
Lemon y los co-defendidos no emitieron declaración de culpabilidad ante el tribunal y enfrentarán el proceso judicial. El desarrollo de este caso será observado de cerca por su implicación en la intersección de la protesta política, el periodismo y las leyes federales relativas a lugares de culto.