Un reciente suceso en Minnesota ha puesto de relieve las fricciones jurisdiccionales y operativas dentro del sistema de inmigración de Estados Unidos. Documentos judiciales revelan que una niña de dos años y su padre, ambos nacionales ecuatorianos, fueron transportados desde Minnesota hasta Texas por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) pocas horas después de su detención, a pesar de existir una orden judicial explícita para la liberación de la menor.
El incidente se desencadenó el jueves, cuando Elvis Joel Tipan Echeverria y su hija fueron detenidos en el sur de Minneapolis durante lo que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) describió como una “operación de aplicación dirigida”. El DHS alegó que Tipan Echeverria había reingresado ilegalmente al país tras una deportación previa. Sin embargo, la defensa de la familia, representada por Kira Kelley, presentó una narrativa divergente, alegando que la detención ocurrió tras ingresar a su residencia y que los agentes no mostraron una orden judicial.
La urgencia del caso se magnificó por el estatus migratorio de los detenidos. Según la abogada Kelley, tanto el padre como la hija tienen solicitudes de asilo activas y ninguno enfrentaba una orden de expulsión final. La abogada presentó una petición de emergencia solicitando la liberación de ambos a las 17:37 horas del jueves. Aproximadamente 40 minutos después, interpuso una moción para detener el traslado del padre fuera de Minnesota y ordenar la liberación de la niña.
A pesar de los intentos de la defensa por notificar a los consejeros de ICE sobre las presentaciones judiciales, la orden decisiva llegó a las 20:11 horas. La jueza de distrito, Kathy Menendez, emitió una orden judicial (injunction) que prohibía a ICE remover al padre y a la niña de Minnesota y ordenaba la entrega de la menor a su abogada antes de las 21:30 horas, citando el “daño irreparable” de su detención continuada. Sorprendentemente, ICE notificó al tribunal después del hecho que el padre y la niña ya habían abordado un vuelo comercial a Texas a las 20:30 horas.
Expertos legales señalan que este tipo de traslados interestatales rápidos son una táctica conocida. Virgil Wiebe, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de St. Thomas, comentó que mover a los detenidos a jurisdicciones más favorables a la postura del gobierno federal es una práctica antigua, pero que se ha intensificado. Esto complica la presentación de recursos de hábeas corpus, ya que la jurisdicción del tribunal se vuelve ambigua si el detenido es trasladado fuera del estado donde se presentó la petición inicial.
Tras la intervención judicial, un abogado del gobierno se comprometió a honrar el fallo, y para el viernes por la noche, Kelley confirmó que la niña había sido devuelta a su madre en Minnesota, mientras que Tipan Echeverria permanecía bajo custodia en el estado. El DHS defendió sus acciones, afirmando que las transferencias se basan en la disponibilidad de espacio y no son una “instrumentalización” de los traslados, asegurando que todos los detenidos gozan del debido proceso.
Este incidente subraya el desafío logístico y legal que enfrentan los defensores de inmigrantes cuando los procedimientos de detención federales se ejecutan a gran velocidad, potencialmente anulando la capacidad de los tribunales locales para supervisar las garantías procesales. (Fuente: Adaptado de kstp.com)