CIUDAD DE MÉXICO/LOS ÁNGELES — La captura de Ryan James Wedding, ex-deportista olímpico canadiense acusado de liderar una de las organizaciones de narcotráfico más violentas, subraya las complejas intersecciones entre el deporte de élite y el crimen organizado transnacional. El arresto, confirmado por autoridades estadounidenses en México, pone fin a más de una década de fugitivo para el individuo de 44 años, señalado como un actor clave en la estructura operativa del Cártel de Sinaloa.
Según declaraciones del Director del FBI, Kash Patel, Wedding habría orquestado el envío de cientos de toneladas métricas de cocaína, moviendo el estupefaciente desde Colombia, a través de México y el sur de California, hasta Estados Unidos y Canadá. El fiscal general Pam Bondi destacó la colaboración binacional en la operación, que culminó con el traslado de Wedding a territorio estadounidense para enfrentar cargos federales, incluyendo su presunta implicación en el asesinato de testigos y víctimas.
La trayectoria criminal de Wedding, según documentos judiciales, se aceleró tras su liberación de una condena previa por distribución de cocaína en 2011. Las autoridades alegan que, tras su paso por los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City en 2002, fundó una red criminal que ha movido aproximadamente 60 toneladas métricas de cocaína solo a través de la frontera sur de California. Su notoriedad creció al ser incluido en la lista de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI, con una recompensa de 15 millones de dólares asociada a su captura.
El alcance de la organización se evidencia en las incautaciones relacionadas: más de 2,300 kilogramos de cocaína, fentanilo y metanfetamina, además de más de $55 millones en activos ilícitos confiscados. Recientemente, autoridades mexicanas decomisaron activos vinculados a Wedding, incluyendo motocicletas valoradas en $40 millones y, de manera simbólica, dos medallas olímpicas.
Este suceso resalta la persistente amenaza que representan las redes de narcotráfico sofisticadas y su capacidad para reclutar o integrar a individuos con perfiles públicos. La extradición y el inminente comparecencia judicial de Wedding marcan el cierre de un capítulo significativo en la desarticulación de esta célula específica del Cártel de Sinaloa, aunque las operaciones de captura contra otros asociados continúan activas.
Fuente: Basado en reportes del FBI y declaraciones de funcionarios estadounidenses.