El gobierno de Estados Unidos entró en un cierre técnico parcial a las 12:01 a.m. hora del Este después de que la fecha límite de medianoche para aprobar los fondos transcurriera sin un acuerdo final en el Congreso. El Senado aprobó un paquete de gasto bipartidista por 71 votos contra 29 en la noche del viernes, pero la Cámara de Representantes no votará las nuevas resoluciones presupuestarias hasta el lunes, según reportes.
La interrupción afecta a una parte de las operaciones federales, aunque los legisladores de ambos partidos han trabajado para aislar el debate sobre la aplicación de la ley de inmigración del resto del presupuesto. Este escenario contrasta con el cierre de otoño pasado, que se extendió por 43 días debido a disputas sobre atención médica y costó a la economía estadounidense una cifra estimada en 11 mil millones de dólares.
Según informó Al Jazeera desde Washington, DC, la Cámara Baja no puede revisar las enmiendas del Senado hasta el lunes, ya que se encontraba en receso durante la semana. La resolución del estancamiento depende ahora de que la Cámara regrese y vote los proyectos de ley, requiriendo finalmente la firma del presidente Donald Trump.
La principal fuente de tensión política es la ira demócrata generada por las recientes redadas migratorias y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales en Minneapolis. Estos incidentes han endurecido la oposición a aprobar nuevos fondos para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sin garantías de cambios operativos.
Líderes demócratas, como Chuck Schumer, enfatizaron la demanda ciudadana de reformas, mientras que otros legisladores criticaron el enfoque de la administración en operativos internos. Dick Durbin, látigo demócrata en el Senado, acusó a la administración de desviar recursos de la lucha contra el crimen organizado hacia manifestantes pacíficos.
El acuerdo negociado entre la Casa Blanca y los líderes demócratas del Senado separó la financiación del DHS del paquete general, permitiendo la aprobación de fondos para entidades como el Pentágono. La financiación del DHS se ha extendido mediante una medida provisional de solo dos semanas, dando tiempo adicional para negociar las restricciones a las agencias migratorias.
Aunque el presidente Trump expresó su deseo de evitar un cierre, la polarización en torno a las políticas de inmigración introduce un riesgo de que la resolución se prolongue más allá del inicio de la próxima semana, según analistas en el terreno.