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Accidente de Jet Privado en Maine Expone Vulnerabilidades Logísticas Invernales

Un Bombardier Challenger 650 se estrelló al despegue en Bangor, Maine, en medio de una fuerte tormenta invernal. La FAA y la NTSB inician investigación sobre el incidente.

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Accidente de Jet Privado en Maine Expone Vulnerabilidades Logísticas Invernales

BANGOR, Maine. Un jet ejecutivo Bombardier Challenger 650, con ocho personas a bordo, se estrelló el domingo por la noche durante la fase de despegue en el Aeropuerto Internacional de Bangor (BGR), Maine. El suceso ha puesto en relieve los desafíos operativos y de seguridad que imponen las severas condiciones meteorológicas del noreste de Estados Unidos a la aviación comercial y privada.

Las autoridades locales confirmaron que los equipos de emergencia respondieron al incidente alrededor de las 19:45 hora local (ET). Si bien la extensión de las lesiones de los ocupantes —identificados prelimitariamente como tres tripulantes y cinco pasajeros— aún no ha sido divulgada, la magnitud de la respuesta de emergencia sugiere un evento crítico.

El aeropuerto permaneció cerrado durante la noche mientras los equipos de rescate trabajaban en el lugar. La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) han sido notificadas y se encargarán de la investigación formal del siniestro. El aparato siniestrado está registrado a nombre de una corporación de responsabilidad limitada con sede en Houston, Texas, según registros federales.

El contexto meteorológico es un factor clave en la indagatoria preliminar. El noreste de EE. UU. se encontraba bajo el impacto de una significativa tormenta invernal, con temperaturas muy por debajo del punto de congelación y visibilidad reducida debido a nevadas ligeras. Grabaciones de audio de control de tráfico aéreo obtenidas por terceros revelan conversaciones previas al accidente centradas en la baja visibilidad y la necesidad de procedimientos de deshielo (deicing).

En las comunicaciones grabadas, se escucha a un controlador autorizar el despegue en la pista 33, seguido momentos después por una alerta generalizada: “¡Todo el tráfico está detenido en el campo!”. Seguidamente, se reporta la posición del avión: “Aeronave boca abajo. Tenemos una aeronave de pasajeros boca abajo”.

Este evento subraya la sensibilidad de las operaciones aéreas de alto valor en entornos climáticos extremos. Para el sector de la aviación ejecutiva, que a menudo opera bajo cronogramas ajustados independientemente de las condiciones, incidentes como este fuerzan una revisión de los protocolos de seguridad y la toma de decisiones operativas frente a condiciones de hielo y baja visibilidad en pistas críticas. La conclusión de las investigaciones de la NTSB será crucial para determinar si fallas sistémicas, humanas o ambientales fueron el factor determinante.

Fuente: Reporte basado en información inicial de la FAA y autoridades locales.

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